Tecnología del pasado
Tecnología del pasado

Como muchos de ustedes sabrán, a la fecha se han realizado un sinnúmero de estudios y se han planteado muchas teorías frente al funcionamiento o la razón de ser de las pirámides egipcias. Una de las ideas más populares es que fueron cámaras mortuorias para faraones, pero realmente nada de lo planteado se ha podido corroborar.

Una de las teorías más cuestionadas es la presunción de que las piedras de construcción, unas con un peso mayor a 800 toneladas, eran transportadas por personas con ayuda de troncos a manera de ruedas. Esta teoría ha generado muchas contradicciones, pues nos preguntamos: ¿cómo transportarían bloques de cuarcita desde Guiza hasta Medinet Habu?, ¿cómo hicieron ese tipo de tallas tan elaboradas?

En una inscripción en piedra encontramos una frase del propio Amenhotep diciendo que para poner esas figuras en su sitio fue necesario pedir ayuda a los antepasados, quienes las transportaron en “un ave celestial que medía ocho barcas”. Esto ha sido interpretado por la arqueología como que habían sido transportadas por ocho barcas unidas, pero ellos mismos declararon que esto era imposible.

Aún se trata de estipular qué tipo de tecnología fue utilizada en las construcciones y ha habido muchas pistas y descubrimientos que hacen aun más difícil plantear una teoría congruente. Uno de los grandes misterios descubiertos es el particular sonido que producen los colosos a tempranas horas de la mañana. Arqueólogos han convenido que se debe al desgaste de las figuras, pero lo curioso es que desde la época en la que estaban intactos ya existían leyendas sobre estos sonidos y, curiosamente, siempre que hay un vórtice dimensional se presentan estas rarísimas resonancias.

Otro elemento que genera sorpresa es la composición de las piedras. Se supone que todas deberían venir de la misma cantera, pero se ha encontrado que piedras vecinas tienen composiciones completamente distintas. Esto nos hace recordar el relato de los caminantes del desierto que llegaron de la tierra de At, que se dice que heredaron la ciencia de la fabricación de las piedras, es decir, de fabricar piedras artificiales

Frente a la composición de las piedras encontramos otro extraño hecho: análisis exhaustivos han determinado que absorben el sonido en vez de dejarlo traspasar. Tienen, además, un contenido de humedad más alto del esperado, factor que no se ha podido explicar.

El mito más grande que se ha desmentido es la teoría que proponía que las pirámides eran construidas como tumbas para los faraones; esto es mentira, ya que en más de cien pirámides descubiertas no se han encontrado momias, en ninguna de ellas, aun en las encontradas intactas y libres de los catastróficos saqueadores. De hecho, en las tres principales pirámides tampoco se ha encontrado algo que sea funerario. Además, se ha descubierto que todas las partes dan una edad diferente, esas pirámides sugieren que han tenido varios recubrimientos y que son más antiguas de lo que se pensaba.

Su forma geométrica y la disposición de sus pasadizos y cámaras forman parte de un engranaje que se ensambla con una máquina de otro mundo, esto no se ha determinado, pero es la verdad detrás de estas construcciones. Las pirámides son un reservorio de energía de una nave que desde el espacio se “ensambla” con la estructura. Estas son las tecnologías del pasado que nosotros desconocemos y que ni nos imaginamos, pues somos una humanidad que se desarrolla con los remanentes de otras humanidades que han decaído hasta su destrucción.

Un ejemplo claro de lo anterior es el descubrimiento de las lajas de granito que solían recubrir las pirámides. Estas fueron fabricadas con tal exactitud, que aun hoy no existe una tecnología que logre esta perfección de pulido. Es como si el granito se hubiera derretido y sellado todos sus poros. Las pirámides que conocemos actualmente no son lo mismo que hace miles de años, hoy en día están saqueadas, dinamitadas, invadidas y destruidas por terremotos, por el tiempo y por la barbarie humana; están asaltadas, desvalijadas y aun así son una maravilla que nos indica que existió un pasado que no imaginamos.

Con lo anterior, solo hemos nombrado el misterio de las pirámides, nos falta aún describir la maravilla de los pilares eléctricos presentes en todos los templos del Nilo, como el de Edfu, también conocido como el Templo de las Luminarias o de las Bombillas. Nos hace falta hablar del famosísimo relieve de Abydos en el que se ven aparatos modernos y que tiene tantos miles de años, que aún no se han podido establecer con exactitud. Nos hace falta hablar de los grandes y los pequeños vehículos solares y de las burbujas de energía que se podrían elevar del suelo. Tenemos que hablar del alfabeto hierático y de cómo se inscribía y para qué. Nos hace falta hablar del generador Tit y de las naves de conexión para meditaciones especiales, en las que la tecnología se unía con la iniciación espiritual. Tenemos que hablar de la tecnología usada por ellos para pasar el cuerpo físico a la dimensión del tiempo, y del concepto de otros planos existentes entre una dimensión y otra. Nos falta nombrar a los maestros egipcios representados con una burbuja en su cabeza, elementos tan misteriosos como la piedra de Serapeum, y la transmisión del saber por ondas de pensamiento o en el tiempo relativo del astral.

Todos estos conocimientos, esta historia, están grabados en los monumentos egipcios, y los iremos trabajando uno por uno.


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