Los colores y su significado
Los colores y su significado

Hablar del significado de los colores es una tarea compleja, ya que frecuentemente lleva a que tengamos confusiones, pues el tema tiene grandes variantes y vertientes.

Para comenzar con esta explicación, es importante aclarar que los colores tienen un significado diferente según donde se presenten; es, por ejemplo, distinto hablar del sentido del color en los rayos de vibración interna que el que tiene en el aura, o el significado que proyecta en la luz al que posee a escala general.

Para dar un ejemplo más claro, podríamos decir que una persona de raza blanca puede pertenecer al rayo negro y tener el aura amarilla.

El color negro está asociado con el espacio sideral, con el negro profundo de lo desconocido, con la forma primordial de Dios cuando aún no se convierte en materia. El negro representa el poder supremo del Altísimo, la voluntad; es el color de los cambios “macro” de los controladores, es el color sagrado de la más alta espiritualidad.

El blanco es el color sagrado del origen, simboliza la llegada del hombre desde las estrellas; es el color emblemático de los lugares sagrados cercanos a los polos, simboliza el arte, la música, la pureza, la delicadeza y la estructura microscópica de la naturaleza y de las cosas.

El violeta es el color de la sabiduría, de la memoria esencial; en los mundos internos es el color del silencio, en la enseñanza sagrada es el color del bhakti o de la devoción, el emblema de los jerarcas, de los instructores de los maestros, y es el signo de lo que cambia, de la transmutación.

El azul es el color del orden, de lo que siempre debe ser; es el color de la estabilidad, de la inteligencia, de la vida, por esto, es el símbolo del agua. El color azul es el símbolo de lo científico, de la investigación y de los resultados con números, es el signo de la estadística y del control.

El verde es el color de la misericordia, de la generosidad, es la bondad de la Divina Madre y la consideración de los maestros con sus alumnos en proceso; es el color de la fuerza de la repetición de la instrucción y de la naturaleza, es el símbolo del equilibrio del Sol en las células vegetales.

El amarillo es el color de la autoridad, del rigor, de la disciplina, de la meditación, del cuidado. Es el signo interno de las artes marciales y de las ciencias que perduran a pesar del pasar de los años. El chi kung, la medicina tradicional china, la acupuntura y tantas otras disciplinas, no se han podido borrar con el tiempo porque están hechas con el amarillo de la memoria y de la disciplina. El amarillo es el color de la custodia y de la conservación de la sagrada instrucción.

El rojo es el color de la energía de la abundancia material, del amor y de lo que tiene éxito; es el color de las respuestas, de los resultados, de lo que se realiza y se materializa, y en lo más profundo de la espiritualidad, es el color de los procesos que finalizan y que se eliminan, por esto, las escrituras decían que “antes del aguador los peces se tornarían rojos”, que significaba la finalización de la era de Piscis.

El dorado es el color de la creación de lo que se origina, el color de las ideas que dan origen a todo; es el color de lo veloz, de lo rápido, de lo efectivo; es el color de la realeza, de la energía que tiene cauce y es estudiada y sofisticada, fina; es el color de lo que funciona, el emblema de los jerarcas en las dimensiones superiores. El dorado es el símbolo del futuro, de lo que se realizará con eficacia en años venideros.

El plateado es el color de la emergencia, de la inteligencia que tiene la chispa de arreglar situaciones en un momento crítico; es el color del honor, de la verdad; es el color del filo de la navaja, del camino difícil; es el color de la lealtad, de la fidelidad, de lo que permanece.

Si quieren profundizar en el significado del color en los rayos de vibración interna pueden consultar el libro Evolución Nº2.


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