Cultura y Educación
Cultura y Educación

Educación y cultura: dos términos que suelen confundirse en nuestra sociedad, hasta el punto de considerarlos sinónimos. Una persona culta no es lo mismo que una persona educada.


La cultura es el conocimiento de las civilizaciones, concretamente, el de la nuestra. Dentro de la cultura están los aspectos políticos de las sociedades, las organizaciones humanas religiosas, los sistemas morales y judiciales, todo lo que tiene que ver con el lenguaje y la filosofía, los mitos costumbristas y el origen de la civilización, todo el arte y la ciencia.

Cuando se habla de la cultura de una nación, se refiere a representaciones colectivas, a la historia y al conocimiento de los pueblos. Mientras que cuando se habla de cultura de una persona específica, entendemos que es informada, que es entrenada o que ha recibido conocimiento general o especializado. Esto, a su vez, también ha sido confundido con la inteligencia, pero debemos evitar tal confusión, pues una persona puede ser muy culta, pero no necesariamente inteligente. También funciona a la inversa: una persona no muy culta puede ser supremamente inteligente.

Hay ocasiones en las que se presentan ambas características en una persona, y esto es maravilloso, pues estos seres resaltan entre los demás y se convierten en punto de referencia.

Específicamente en nuestra sociedad, cuando decimos que una persona es culta, consideramos que sabe de todo, que puede hablar de cualquier tema, desenvolviéndose con tranquilidad. Es posible que muchos temas no los desarrolle en profundidad, pero los concibe y sabe de qué se tratan.

Ahora bien, hablando de educación, encontramos que se refiere más exactamente a la formación, a la instrucción de la persona en la normativa o en la guía de los comportamientos; es la rama de la que se desgajan temas como etiqueta, urbanidad y protocolo, en los que intervienen las costumbres y la educación de la casa. Pero la educación no puede quedarse solamente dentro del hogar, es indispensable que niños y jóvenes sean educados dentro y fuera de este, y para eso siempre hay que dar un buen ejemplo como padres.

Quien es educado, se comporta de tal forma, que no incomoda a los demás, al contrario, les hace la vida agradable y confortable. La educación se aprende principalmente en casa, con los mayores: padres, hermanos, abuelos, tíos y algunas cosas en el colegio con los maestros.

Podemos decir, entonces, que la cultura se aprende en el colegio y la universidad, mientras que la educación se enseña en el hogar.
Un mensaje que tenemos que decirles permanentemente a nuestros hijos, es que la educación abre puertas, convoca ayuda, une a la gente educada y civilizada; la educación nos aleja de la barbarie, de la guerra, del vandalismo y de la agresividad.


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