Causas frecuentes de depresión
Causas frecuentes de depresión

Sin importar si estamos o no sufriendo de depresión, es importante que todos entendamos la procedencia de esta afectación. Primero, porque debemos saber dónde se puede originar este padecimiento, y segundo, para identificar otras situaciones que puedan llevarnos, o a nuestros seres queridos, a padecer una enfermedad tan incapacitante. De esta manera, podremos evitar que ciertas situaciones se agraven o, simplemente, prever circunstancias que puedan llevarnos a una neurosis.

La lista es extensa, pero, por lo mismo, da más espectros para quien esté interesado en el tema:

  1. Un pobre concepto de sí mismo, baja autoestima.
  2. Sentimientos de culpabilidad provenientes del pasado, o del presente.
  3. Dependencias afectivas conflictivas, como cuando piensa que no es posible vivir sin la compañía o aprobación de cierta persona.
  4. Percepciones distorsionadas de la realidad.
  5. Incapacidad para adaptarse a situaciones nuevas.
  6. Dificultad para comunicarse eficazmente con los demás.
  7. Fallos importantes en la educación que ha recibido, especialmente en el hogar.
  8. Haber quebrantado valores morales que lo ponen en conflicto con su conciencia.
  9. Miedo impulsivo a las enfermedades (hipocondría).
  10. Miedo insuperable a la muerte.
  11. El fallecimiento de una persona muy querida y que lo ha afectado mucho.
  12. Terror a que alguien amado pueda morir.
  13. Tensiones graves dentro del hogar.
  14. Conflictos insuperables o muy difíciles de solucionar.
  15. Sentirse víctima de una injusticia, de una calumnia.
  16. Sentirse aislado socialmente.
  17. Una vida pobre en compensaciones y en estímulos.
  18. Falta de valor para enfrentar la vida, carácter pusilánime.
  19. Vacuidad, falta de sentido, vacío existencial.
  20. Frustraciones.
  21. Defectos físicos congénitos o adquiridos posteriormente.
  22. Situaciones económicas críticas; deudas que no se han podido pagar.
  23. Descenso en el nivel social.
  24. Creencias como el espiritismo, la teosofía, la brujería, el ocultismo en sus muchas formas que hacen caer a la persona en el desequilibrio mental y hasta en la locura.
  25. Aceptar creencias que anuncian catástrofes, cataclismos, que el mundo se va a acabar, profecías de desastres, etc. Las religiones que hablan de esto fabrican hombres y mujeres con depresiones y los empujan, a veces, al suicidio.
  26. Creer ingenuamente en religiones que afirman que el diablo interviene caprichosamente en nuestras vidas, que se posesiona de la persona y la hace actuar de acuerdo con sus dictados; algo que es completamente falso e imposible de que ocurra desde el momento en que toda la conducta humana está determinada por los procesos mentales del cerebro y cada persona es responsable de cuanto le sucede, excepto cuando se producen en las realidades del medio social en el cual vive.
  27. También son causa frecuente de muchas depresiones ciertas religiones que afirman que la naturaleza humana es pecaminosa y de índole perversa, lo cual es completamente incierto y contrario a la dulzura predicada por Jesús, que nos habló de un Dios de amor, que nos considera sus hijos. La Biblia dice que estamos hechos a imagen y semejanza de Dios, así es que nuestra naturaleza es de origen divino, muy superior y capaz de elevarse a niveles extraordinarios.
  28. Prohibiciones religiosas que consideran que bañarse en las playas, bailar, ir al cine, usar joyas, maquillarse, etc., son pecado. Todo lo cual es contraproducente y contrario a la naturaleza humana que necesita de todas estas situaciones, mientras estén dentro de la decencia.
  29. Convivir con una persona de carácter variable, irascible, violenta o abusiva, también es fuente de estados depresivos.
  30. Vivir sin amor. Amar y no ser correspondido.
  31. Sufrir desilusiones, deslealtades, decepciones.
  32. Problemas sexuales que se piensa que son difíciles de resolver, como sucedía con la impotencia, que ahora se cura con implantes.
  33. Poseer un carácter melancólico.
  34. Pensamientos de persecución, de que alguien está vigilando y quiere hacer daño.
  35. Falta de apoyo frente a un problema.
  36. Carencia de empleo y dificultad para encontrarlo.
  37. Carácter aburrido; no encontrar nada que hacer, sobre todo, los fines de semana (neurosis dominicales o de fines de semana).
  38. Temor a enfrentarse con un juez, con un agente de policía, con alguna autoridad.
  39. Sentir la soledad como algo adverso.
  40. Preocupaciones prolongadas relacionadas con los hijos u otros familiares.
  41. Temor a persecuciones políticas en personas que residen en países gobernados por dictaduras.
  42. Grave preocupación por no haber podido cumplir una promesa o un compromiso.
  43. Temor a que alguien que conoce un secreto íntimo pueda chantajearlo o denunciarlo.
  44. Insatisfacción con el cuerpo o con el rostro, pensando que se carece de hermosura.
  45. Preocupaciones y traumas aparejados al divorcio o a la viudez.
  46. No saber qué hacer con la vida.
  47. Estados prolongados de incertidumbre.


Estas son apenas algunas causas para la depresión, existen muchas más. Considere las que se han enumerado, léalas con calma y piense cuidadosamente en cada una de ellas. Identifique si presenta depresión por una o muchas de las anteriores razones y comprenda que cada una exigirá un enfrentamiento positivo de manera que no desestabilice su sistema nervioso.


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