Energías positivas y negativas
Energías positivas y negativas

Como lo hemos comentado en varias ocasiones, las energías negativas son reales y en muchos casos son una amenaza innegable para las personas. Afortunadamente, todo ser humano tiene es sus manos el poder para defenderse. La fuerza positiva de cada uno de nosotros, que yace latente en nuestro interior, es un atributo de todos y siempre podremos activarla, para así encapsularnos en luz y volvernos inmunes frente a las energías negativas.

El movimiento de las energías ocurre en todo el universo, incluido el cuerpo humano. La magia sí existe y el instructivo para manifestarla se encuentra escrito en la memoria akásica de cada uno de nosotros, en cada célula nerviosa y sanguínea. Nuestra humanidad se encuentra en un momento de subdesarrollo en el que hemos perdido la memoria de nuestra naturaleza divina y de nuestras vidas pasadas. Estamos experimentando un periodo de inconsciencia en el que nuestros cuerpos han perdido su luz, actividad y movimiento; de ahí la dificultad de la gran mayoría para desdoblarse.

Son los grandes maestros de todos los tiempos quienes no han olvidado esa instrucción del alma y se han puesto en la labor de escribir esta sabiduría en diferentes modalidades, pero todas iguales en su significado. Puede ser que los códigos que han utilizado varíen, pero, en esencia, coinciden en su concepto básico.

Esto lo vemos reflejado en las primeras letras del código, que se resumen en el número 22 y que corresponden a las 22 letras de todos los alfabetos mágicos y antiguos del mundo. Si observamos cada número con detenimiento, podremos ver que su significado u origen comparte conceptos a lo largo de las diversas culturas.

Por ejemplo, el número 7 significa:

  • En el tarot y la cábala significa el triunfo, lo que conviene.
  • En egipcio es el carro de Osiris, el obelisco, el que trabaja con éxito.
  • En hebreo, Zaín, es el número de la realización.
  • En las séfiras de la cábala es Nizáh, en nombre de la victoria.
  • En código maya es Uve, el número y la letra de lo que es creado con éxito.
  • En las viejas numeraciones energéticas de Japón, los kans, es ‘Ka no yé’, el código de lo hecho.
  • En China el 7 es el tiempo, concretamente, la hora.


Cada una de las cifras tiene un concepto correspondiente en la memoria celular y akásica de la humanidad. En esos mismos significados se habla del cambio en la tendencia energética y de la armonía natural, de los secretos vegetales de los gnomos. Por esto, los mantras y los perfumes de las plantas guardan íntima relación con la armonía y la defensa de nosotros, los seres humanos. En las runas y en la gráfica y pronunciación hebrea está el secreto del cierre, por eso, el ‘iod he vau he’ es un código escrito en números y en letras pronunciadas. También por esto se explica la razón de ser de cada uno de los mantras realizados en devanagari.

Cada uno de nosotros tiene que emprender la batalla para contrarrestar las fuerzas negativas que generamos y las que recibimos del exterior. Tenemos el poder y los elementos, la clave está en el conocimiento y la voluntad. Es increíble, pero es posible que con un mantra, un libro o un baño fragante iniciemos el gran cambio de nuestra vida.


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