Sociedades secretas
Sociedades secretas

En los últimos 200 años se han formado grandes corrientes espirituales en Occidente que nacieron de sociedades secretas. Pero la nueva corriente del ocultismo moderno tiene origen en Francia, con las teorías e ideas de Alphonse Louis Constant.

Este genial personaje de nuestra historia, quien fue mundialmente conocido como Eliphas Levi Zahed tuvo una vida turbulenta, llena de tristezas, preocupaciones y persecuciones debido a sus ideas; sin embargo, siempre fue una persona alegre, que se presentaba como “Eliphas Livi Zahed, mago verdadero de profesión”.

Constant fue rosacruz y masón, fue amigo de Víctor Hugo, de Wronski y de Balzac, conocía todos los grandes escritos de la Antigüedad y era docto en temas esotéricos. En su época escribió reconocidos libros y dedicó su vida al estudio de los temas ocultos. También se rumora que fundó en Francia una orden gnóstica a la que asistían apenas unas personas selectas. Él fue, sin lugar a dudas, el inventor de las sociedades ocultistas modernas.

Pasados algunos años, en Europa nacieron varias corrientes: la teosófica, la antroposófica, la de los Caballeros del Alba Dorada, o Golden Dawn, y muchas otras. Entre todas estas variantes se destaca la labor del famoso doctor Gérard Encausse, conocido popularmente como Papus, también francés y posterior a Eliphas Levi, y de quien se rumora que perteneció a toda sociedad esotérica de la época.

Se dice que perteneció a los gnósticos franceses, a los rosacruces cabalísticos de París, a la orden gnóstica secreta de Santa Helena, a la Golden Dawn, a la sociedad secreta teosófica y a la del Templo del Este (Ordo Templi Orientis u orden del OTO). Fue francmasón, médico de los grandes zares rusos y acérrimo opositor de Rasputín. Siempre fue conocido como un personaje muy extraño que se dedicaba a escribir libros de magia y a despotricar de los judíos. Tuvo una vida misteriosa, pero es, sin duda, uno de los grandes sabios de Tarot y Cábala de todos los tiempos.

Otro de los personajes más trascendentales de la época fue madame Blavatsky. Ucraniana de nacimiento, hija de un coronel y de una noble de rusa, se casó con el gobernador Blavatsky, veinte años mayor, con el fin de conquistar su independencia. Fue un matrimonio de conveniencia, de mutuo acuerdo, en el que no existía el romance.

Helena Petrovna Blavatsky fue una mujer sumamente inteligente, políglota, pianista, poetisa, escritora, traductora, administradora, botánica y siempre famosa entre sus discípulos por tener poderes síquicos que de vez en cuando mostraba. Es difícil encontrar, inclusive hoy, a una persona que hablara más idiomas, que hubiera viajado más o que conociera más personas tan interesantes.

Ella fue la fundadora de la Sociedad Teosófica y se encargó de traer a Occidente las grandes teorías de la espiritualidad de Oriente, enfocándose especialmente en la inquietud y en la iniciación al camino del despertar de la conciencia. Fue una de las figuras más prominentes de las ciencias herméticas, que han sido vitales para el rescate del saber perdido en América y en Europa.


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