El desierto de Gobi: la puerta a la Ciudad Espejismo
El desierto de Gobi: la puerta a la Ciudad Espejismo

El desierto de Gobi es uno de los lugares más espectaculares de nuestro planeta, un sitio del que se habla en voz baja, con reverencia y en secreto.

Gobi, un desierto enorme ubicado en el centro de Asia, entre Mongolia y China, y delimitado por toda la cadena del Himalaya, es uno de los grandes misterios de la historia espiritual del mundo. Es un lugar que forma el “gran corredor de la puerta” y ha sido objeto de múltiples teorías y secretos.

En Gobi se han visto los ovnis más espectaculares, han aparecido los fósiles más interesantes, se han descubierto evidencias prehistóricas que nadie ha podido clasificar y, desde el espacio, se han visualizado todo tipo de fenómenos. Ha sido visitado por los hermetistas más importantes de la historia, incluso Marco Polo, y es un sitio directamente relacionado con otras humanidades y con el origen de las religiones.

Gobi nos habla de vórtices de tiempo y de historia muy antigua, está conectado con ciudades sagradas, con reinos subterráneos, con las grandes ciudades perdidas más allá del tiempo, con la famosa Shamballa, con los gigantes anunnakis y con las puertas astrales de los polos.

Conocido como uno de los lugares más místicos de todos los tiempos, ha sido estudiado, analizado y mencionado por grandes culturas y corrientes espirituales. Los grandes maestros del Tao, como Lao y Lian, no murieron, sino que desaparecieron en las brumas de Gobi, pasando a otros planos al final de sus vidas. Los maestros del Tao son de Gobi, son los padres de la memoria y los señores del filo de las ciudades.

Los vedas también nombraron a Gobi en sus escrituras. En uno de sus textos más antiguos, conocidos como Libros de Manú, que hasta hace un siglo solo podían ser leídos por los Bramacharias, se habla con claridad de la “mesa de Uigur” como la puerta que siempre quedará intacta después de los grandes cataclismos de la Tierra. Esta puerta se refiere al vórtice de Gobi, que en algunas ocasiones puede verse abierta a los ojos de la materia.

Sobre el borde de esta puerta se encuentra una mística ciudad, conocida en el Tao antiguo como los edificios de Xin Yiang. En estas construcciones se encuentran las Tablas de los Cubos, tablillas que muestran la historia verdadera de los humanos, desde su llegada al planeta azul.

Según las escrituras místicas, las memorias están en los cubos azules de la memoria que flotan en las ciudades sagradas interiores; pura tecnología extraterrestre. De esos cubos habrían salido los mandalas, las runas, el hebreo, las letras del hierático, los conocimientos ancestrales y las grandes religiones fundadas por místicos que provienen de Uigur. Se dice que de la superficie de esos cubos salieron las tablillas de oro que están en el edificio principal de la Ciudad del Borde, y solo hay una copia de ellas en un monasterio en el monte Manjo de la meseta tibetana.

Las tablillas de oro son populares entre los místicos de aquellos parajes y, de hecho, al preguntarles a maestros y lugareños por ellas, hablan sin tapujos sobre la grieta de la entrada, de la Ciudad del Espejismo, de los visitantes de afuera y de los maestros de otros mundos que vienen del espacio; y lo dicen porque en el desierto han aprendido que esa es la verdad.

Todos han hablado de Gobi, los hebreos, los celtas, los de la tierra de Lap, hasta los mismos nazis investigaron el Corredor de Gobi. Los grandes maestros de la historia hablaron en algún momento de este maravilloso lugar.

Gobi es un punto magnético de la Tierra. ¿Será el Centro-Corazón?, ¿tendrá relación con los polos?, ¿con la historia de las islas flotantes o evanescentes? Este tema es inagotable y cada verdad nos lleva al impulso que tenemos al desdoblarnos, a identificar nuestro eje nervioso con el eje nervioso del planeta Schenker, de nuestro planeta azul y con la entrada mística de Gobi.


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