Recuperación de la conciencia natural
Recuperación de la conciencia natural

El universo infinito es la manifestación de aquella fuerza inconmensurable que ninguna mente condicionada puede cualificar o cuantificar; sin embargo, nuestra mente la registra de alguna manera y la denomina Dios.

Existe en Oriente una maravillosa narración que explica nuestra existencia: “Somos parte de un escenario que recrea un sueño de Dios”.

El escenario es el cosmos, que se asemeja a Dios: es su imagen, estrella y la Tierra. Nuestros sentidos y mente son naturaleza.

Durante el embarazo, un bebé se encuentra en un entorno seguro y plácido, en un fragmente de Dios. Cuando nace, y ve por primera vez la luz, es recibido por la Madre Tierra, que llena sus pulmones de aire y cubre su cuerpo con el manto verde del bosque y la cosecha.

El naturismo es la unión perfecta entre este hijo humano y la Madre Naturaleza, es ecología y cuidado del medioambiente, es el buen trato, responsable y respetuoso, hacia los animales, las plantas y nuestro propio cuerpo. Según expertos en el tema, el naturismo es la filosofía del amor en la que interviene Dios, el cosmos, la Tierra, el hombre y el espíritu.

Siguiendo esta misma tendencia, el vegetarianismo se define como la consecuencia lógica de esta filosofía naturista. Es una tendencia que respeta la vida, que no atenta contra ella. Es el equilibrio y la diferencia entre el vegetal y el animal, entre la materia viva que nos nutre y la célula muerta que destruye.

 


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