Poderes paranormales
Poderes paranormales

Los poderes o facultades paranormales sí existen. La clarividencia, la clariaudiencia, el desdoblamiento, la telepatía, la telequinesis, entre otras, son habilidades reales, de las que han hablado maestros y yoguis desde hace miles de años.

 

Frente a esto, debemos ser objetivos y hasta escépticos, y no caer en burdas falsificaciones. Muchas personan engañan con el fin de sacar un provecho económico, otras, simplemente por espectáculo o por llamar la atención. Este es el caso de aquellos ataviados con ropas orientales, que supuestamente están sentados meditando y levitando a la vez. Este es un truco que se logra a partir de un sistema de platinas con un solo punto de apoyo, ocultadas por las túnicas o por un asistente. Es una puesta en escena con detalles simpáticos e impresionantes. No nos dejemos engañar.

 

Por ejemplo, Uri Geller, el personaje que hace algún tiempo se dedicaba a doblar cucharas y a mostrar otras facultades, es una de las personas de las que se pone en duda sus poderes paranormales. Es un simple montaje, por muy real que se vea.

 

De estos engaños encontramos desde los más burdos o divertidos, hasta aquellos que sorprenden y que hacen a la gente creer que son hazañas ciertas. Un ejemplo más actual es el conocido ilusionista Criss Angel, que ha convencido a muchas personas de que puede caminar sobre el agua, flotar en el aire o convertir un Ford en un Ferrari. Es un ilusionista que, a través de sistemas, poleas, cuerdas y demás mecanismos, logra montar un espectáculo. Los efectos son sorprendentes y los actores especialmente convincentes, pero todo sigue siendo una ilusión para el entretenimiento de los espectadores.

 

Claramente, estas personas no van a desmentir o corregir ninguna teoría sobre sus hazañas, pues es de su interés mantener la expectativa del público. Criss Angel, en particular, es un joven que hace sus espectáculos en Las Vegas, tiene un aire roquero, oscuro, y está cubierto de extraños dibujos y símbolos, razón por la que algunos han afirmado que tiene pacto con el diablo.

 

Pues bien, todos esos símbolos y figuras no tienen ningún impacto energético, no son más que un montaje de televisión de un joven jugando a ser rudo que se apropia de símbolos, de los que seguramente no sabe qué implicaciones tienen.

 

¡Cuidado!, no se puede “jugar” con estrellas de cinco puntas al revés o con una cruz bocabajo, porque se está oponiendo a la tendencia de la “energía ascendente” y a la luz de movimiento superior, lo cual podría tener algunas repercusiones a largo plazo.

 

Es una realidad que los jóvenes tienden a tener una actitud rebelde frente a lo establecido, y esto no está mal, ya que pueden surgir cosas muy provechosas, pero es importante saber que se debe tener cuidado con los signos, las palabras, las imágenes, la combinación de colores, los conceptos de implicación sexual y la impresión síquica de ciertos sonidos, pues estos pueden afectarnos; ya no es un juego o solo un espectáculo.

 

Criss Angel es comparable David Copperfield o Harry Houdini en su época: ilusionistas de show, con montajes costosos muy bien hechos y que parecieran reales. Houdini, en particular, trabajó con el espiritismo y, curiosamente, era muy objetivo, en su momento desenmascaró a muchos fraudulentos. David Copperfield ha ganado mucho dinero a través de sus shows y muchos siguen creyendo que desapareció la Estatua de la Libertad por dos minutos o que voló sobre el Gran Cañón. No obstante, todos son ilusionistas geniales, sin lugar a dudas.

 

En contraposición, encontramos personas que se dedican a desenmascarar los trucos de estas personas. Un ejemplo maravilloso es el doctor Eduardo Balanovski, un genio de la física de la universidad de Londres, quien se dedicó a cazar fraudes y ha hecho del escepticismo una parte de su vida. Ha retado a ilusionistas y magos a través de análisis rigurosos, en los que muchos han tenido que aceptar sus trucos. Lo fenomenal de este señor es que afirma, sin dudar, que ha presenciado verdaderas hazañas de facultades extraordinarias.

 

Balanovski trabajó de la mano de John Gerald Taylor, otro físico renombrado, y juntos analizaron a parapsicólogos, dobladores de cucharas, gente con percepción extrasensorial, telequinesis y toda clase de rarezas. Él decía que lo increíble no era que el 90 por ciento de los casos fuera un fraude, sino que el diez por ciento fuera real; pues cambia por completo lo que conocemos como verdad. Lo mismo pasa con los ovnis: muchos dicen que de cien mil documentos solamente dos mil son genuinos; con esta cifra tenemos para cuestionar la realidad.

 

Estos personajes han sido los abanderados de la investigación paranormal, han sido místicos, pero su formación es matemática y científica. Ellos pueden visualizar los dos mundos: decir de un solo tajo que algo es un fraude y también afirmar que algunos fenómenos han pasado sus estrictos análisis. Por ejemplo, han analizado a síquicos y superdotados rusos, desde la época de la Unión Soviética, incluida a la famosa Kalugina, que levanta objetos con la mente, hace que pierdan peso y, supuestamente, ella misma pierde peso por espacios cortos de tiempo.

 

Estos investigadores admiten que fenómenos como la intuición, la conexión planetaria, la telequinesis y otras facultades sí existen, pero también afirman que quienes están muy preocupados en exhibirse son los fraudulentos; los genuinos, tienen propiedades paranormales y se caracterizan por no demostrar sus facultades.


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