Compasión en la educación de los niños
Compasión en la educación de los niños

Muchas veces nos han preguntado cuál es la mejor forma de educar a los hijos y, aunque no hay una única forma establecida, sí hay algunos lineamientos que pueden ayudar. Este es el caso de los conceptos budistas, que en muchos casos son implementables hasta en las situaciones más difíciles. Uno de los conceptos más fuertes es la compasión, el ser considerado con el otro y ser conscientes de nuestros hijos, de nuestro estado y del de ellos.

Como padres es muy normal siempre estar alerta: ¿dónde están?, ¿qué están haciendo?, ¿qué fortaleza tienen para afrontar una agresión?, ¿qué reacción y qué posibilidad de respuesta existe? ¿En casa se oculta o se habla todo?, ¿qué temas están vetados?, ¿por qué están vetados estos temas en particular? En la compasión nos tenemos que ubicar en los zapatos de nuestros hijos.

Además de ser compasivos con los hijos, es indispensable ser cercanos, pues una persona solo asimila, entiende y concibe aquello que está próximo. Si no somos cercanos a los hijos, será imposible entenderlos o ponerse en sus zapatos. Las filosofías orientales están muy avanzadas en esta situación, pues tienden a educar a sus hijos bajo este sistema. Pero, existe un sinnúmero de casos, sobre todo en nuestra sociedad, en los que los hijos son educados en el silencio, en la humildad y respeto mal entendidos, y se ven en la situación en la que no pueden o no saben cómo comunicarse. En estos casos, es muy común ver problemáticas y hasta llegar a abusos o maltratos.

En este sentido, es indispensable criar a los hijos bajo la compasión, la comprensión y el respeto, tratando de ser cercanos a su situación y sentimientos, pero, sobre todo, valorando la comunicación sincera entre ambas partes.


Propiedad intelectual de Hilda Strauss. Todos los derechos reservados ©