Vida en otros planetas
Vida en otros planetas

Hace algún tiempo, una noticia le dio la vuelta al mundo y, aunque para algunos puede ser un descubrimiento “aburridor”, verdaderamente es interesantísimo, pues pone en duda dogmas establecidos sobre nuestro planeta y nuestro universo.

Durante mucho tiempo se creyó que los planetas rocosos, como el nuestro, no eran comunes; se suponía que los planetas gaseosos eran los más abundantes, pero este descubrimiento demostró lo contrario. ¿Por qué es interesante? El hecho de que haya planetas rocosos, con características similares a la Tierra, pueden presentar las condiciones para la vida, y no solo como tal, sino vida inteligente.

Gracias a observaciones y años de investigación, se han descubierto variados planetas rocosos, y no en galaxias lejanas, sino en nuestra propia Vía Láctea. La verdad sale a la luz y, de a poco, se van acabando los mitos e ideas preconcebidas que no nos dejan avanzar.

En el artículo comentaron que, solo en nuestra galaxia, hay cientos de millones de estrellas enanas rojas, que cuentan por lo menos con un planeta llamado “Supertierra” que tendría las características de temperatura y humedad para albergar vida. También aducían que las enanas rojas son mucho más pequeñas y frías que nuestro Sol, por lo tanto, para que estas “supertierras” pudieran favorecer la vida, tendrían que orbitar muy cerca de la estrella. Esto podría implicar condiciones desfavorables para la vida extraterrestre, pero no descarta la posibilidad de vida.

Lo curioso de la noticia es el gran número de “supertierras” en nuestra galaxia, algunas a menos de 30 años luz de distancia, y un gran porcentaje de ellas con características para tener o desarrollar agua líquida en su superficie. El comunicado nos habla de la probabilidad de vida en nuestro universo, que es infinita. Entonces, si la posibilidad de vida es tan alta, también aumenta la de vida inteligente en otros planetas.

Las condiciones de estos otros mundos implicarían únicamente una variación en la adaptación al planeta, tal vez una piel más resistente u otra forma de procesar la radiación. Seguramente, estas inteligencias desarrollarían otras características físicas y nuestro planeta podría ser para ellos saludable y un poco tóxico al mismo tiempo. Nuestro débil campo magnético también podría afectarlos.

Con esta noticia se abre aún más la posibilidad de vida en el espacio y, por extensión, de vida inteligente. Se abre la ventana de la verdad en los tiempos de la luz, se están acabando los dogmas rígidos, la mente tiene otras guías, otra forma de ver el cosmos, está cambiando la norma inflexible de creer que ya todo está descubierto o inventado.


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