Los drusos
Los drusos

Los drusos son un grupo antiquísimo de seres humanos que tiene origen en los acadios, los arameos y en la comunidad de los esenios; pero tienen un elemento diferenciador, pues aun hoy cuentan con tradiciones herméticas de todo el Medio Oriente, como las meditaciones egipcias.

En la actualidad, la comunidad drusa cuenta con más de un millón y medio de integrantes que se encuentran regados por el mundo, principalmente en Líbano, Siria, Jordania, Israel, Palestina, Estados Unidos y Rusia. En América Latina están en Brasil, Argentina y Venezuela.

Lo más maravilloso de esta cultura es que aún mantienen las enseñanzas más hermosas de los judíos cabalistas, de los musulmanes místicos y del cristianismo primitivo. Ellos nos hablan de los grandes guías, de los maestros iluminados de la gran Hermandad Blanca.

La comunidad drusa tiene un origen sumamente antiguo, más de 4.000 años, podría decirse que son los mismos acadios que existieron en ese momento en Mesopotamia, donde se hablaba en la lengua sagrada ugarítica, de origen atlante. En esa época reinaba el rey Sargón, conocido como “gigante de Umma”, un ser extraño, de otro mundo, igual que su padre Libum, del que se decía que bajó de un ave de fuego y que era hijo de los Señores del Cielo.

Estos señores eran conocidos con el nombre de Énki e Innana, que vivían en una casa flotante en forma de esfera, con un brillo tal, que parecía un sol pequeño. La esfera, su barca en el cielo, era conocida como Ápsu y medía 400 hombres de ancho. Esta es la historia de origen de los acadios, hermanos de los sumerios.

Los drusos tienen mucha historia, son grandes cabalistas y estudiosos fehacientes del proceso humano de la reencarnación. Hay muchas verdades de las que hablan, que vienen del judaísmo y cristianismo primitivos, que son bellísimas, como el hecho de que encarnamos en grupo, siempre juntos, migrando de un país a otro.

Ellos tienen siete libros sagrados, muy protegidos por su comunidad, que fueron escritos por los iniciados en la orden y cuyas enseñanzas solo pueden ser leídas por los “Day” o grandes líderes y sus esposas.

Los drusos son respetuosos, tanto de la historia como de las culturas y religiones que comparten su origen. Como en la mayoría de casos, han perdido elementos de la tradición original, pero, de cualquier forma, ellos son parte de la memoria de luz de la humanidad, son un eslabón de la cadena de la memoria y, como tal, es nuestra responsabilidad no olvidar su legado.

 

 


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