Iniciaciones en el plano astral
Iniciaciones en el plano astral

Este es un tema complejo pero bellísimo, pues es de desarrollo espiritual y del despertar de la conciencia.

 

Muchos confunden la conciencia con el estar alertas, pero no es lo mismo. Otros más, piensan que ser conscientes es tener poderes o saber qué está pasando con los demás, pero aquel que genuinamente está en estado de conciencia puede afirmar que, con ella, se logra asistir de forma más completa al espectáculo de la vida.

 

Y es que, en realidad, todos nosotros nos encontramos en un sueño profundo, en el que estamos obnubilados por los deseos de la mente y la tercera dimensión. La conciencia es el magnífico estado que experimenta quien está despierto, quien ve la naturaleza en un solo ritmo de luz, quien ve las auras de todos los objetos y seres, y quien ve la energía de la Tierra en una sola amalgama de imágenes, sonidos y sensaciones.

 

El consciente percibe la realidad de otra manera y, por lo tanto, debe alejarse del mundo de ensueño en el que se encuentra la mayoría. Por karma, para el despierto todo es un libro del que puede leer constantemente y, en ocasiones, intervenir, pero mayoritariamente debe dejar que el equilibrio que observa se conserve.

 

En este aspecto, la clarividencia está directamente relacionada con el desdoblamiento. Aquel que es consciente puede desdoblarse a voluntad y despertar la visión mágica, al tiempo que se activan las conexiones de la memoria. Quien es consciente tiene una memoria verdaderamente extraordinaria, tiene una recolección de sus vidas pasadas y sabe lo que ocurre en las dimensiones superiores. Esta persona tiene una memoria gigante con la que puede recibir las enseñanzas del astral y los conocimientos que se logran con las iniciaciones.

 

Las iniciaciones son puntos de partida que suceden en las dimensiones superiores, unas son grandes o generales y otras son pequeñas, relacionadas a cada misión. Es como una universidad, donde el consciente va pasando grados o etapas, creciendo en los distintos campos de la sabiduría espiritual. Pero, a diferencia del mundo material, pasar de etapa no está únicamente relacionado al conocimiento, en los mundos internos existen componentes prácticos, energéticos y factores de ayuda a la humanidad.

 

Las primeras iniciaciones son mentales, del ego, que confrontan la parte sicológica defectuosa; y las restantes, son iniciaciones energéticas que están relacionadas con los sistemas nerviosos de los cuerpos físicos y astrales. En todas las iniciaciones hay presencias espirituales, precisamente por la gran depresión que vive nuestra humanidad. En las primeras iniciaciones, el iniciado debe despojarse de su vanidad, orgullo, angustia, deseo y sensualidad, y ser administrado en su propia importancia personal, para así llegar a los conocimientos superiores.

 

Es entonces que al consciente se le abre la naturaleza como un libro, y se abre la evolución de las demás personas. Su alma normaliza todo lo permanente, pues no se identifica con nada y no genera notoriedades de vanidad.

 

Las sagradas iniciaciones superiores están relacionadas con la energía y la consecuencia de la purificación de los cuerpos y de la mente. Es un proceso bellísimo, que nosotros realmente no podemos imaginarlo; supera cualquier película o efecto. Cada neurona de la médula espinal, cada fragmento de sustancia blanca o gris tiene su contraparte en el astral, espectacular y maravillosa. Cada una de estas células son un chip orgánico avanzadísimo, que cuando se unen entre sí se produce un haz de luz visible en todo el planeta. Siempre que hay una iniciación, hay fiesta en el cielo.

 

El ser humano está todavía en pañales para comprender todo el misterio y el proceso de la conciencia.

 

 


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