Sociedades no tan secretas
Sociedades no tan secretas

Entre los años 900 y 1300 d.C. se crearon toda clase de sociedades secretas, con cierta relación con los misterios de Jesús o, simplemente, por influencia del cristianismo primitivo.

 

La mayoría de estas sociedades secretas ya no lo son tanto, principalmente, porque han salido a la luz a través de libros y películas. Ya no podemos decir que los “Illuminati”, los “Masones” o los “Templarios” son sociedades secretas.

 

Hay muchos que aún afirman que estas sociedades rigen nuestra sociedad, que la manejan, pero esto no es cierto; no tienen ese nivel de influencia mundial. Ahora bien, sí existen unas verdaderas sociedades secretas, que convocan familias poderosas y protegen grandes fortunas, descendencias y reuniones, y controlan gobiernos y movimientos económicos gigantes.

 

Estas sociedades sí son capaces de subir presidentes, de derrocar dictadores, de instituir formas de gobierno, que mantienen para luego desmontarlas. Son sociedades realmente secretas que deciden y forman guerras en un escritorio, según la conveniencia, que mueven hilos y de las que nunca se habla.

 

Son tan secretas, que muchos gobiernos no saben de ellas, que apenas sospechan de alguna existencia oculta que mueve las cuerdas. Estas sociedades tienen nombres siempre cambiantes y manejan cantidades de dinero absurdas con las que financian todas sus actividades. La mayoría de estas sociedades son absolutamente materiales, preocupadas exclusivamente por el poder y el dinero.

 

En este punto nos preguntamos si alguna de estas sociedades tiene un vínculo con conocimientos de fuerzas ocultas o energías. Es muy claro que existen algunos seres que han despertado conciencia, pero que desafortunadamente se inclinan hacia el lado negativo, y es probable que exista un vínculo con alguna de estas sociedades.

 

Aquellos que investigamos sobre dimensiones paralelas y el tema espiritual en general, tenemos conocimiento del asunto, pero no podemos profundizar en detalles.

 

Sin embargo, sí podemos hablar de la conocida sociedad “Skull and Bones”, de la Universidad de Yale. Fundada hace casi doscientos años, se destaca por tener miembros sobresalientes, grandes oradores e ilustres profesionales, que han sido, y serán, grandes protagonistas de la sociedad. Para nadie es sorpresa que George Bush, Bill Clinton, Hillary Clinton, Dick Cheney y John Kerry hayan sido estudiantes de Yale. Grandes ejecutivos del mundo, muchos premios Nobel y hasta actores famosos son de Yale.

 

Dentro de Yale existen, además, dos hermandades supremamente influyentes: la “Delta Kappa Épsilon” y la de los “Caballeros Sabios y Alegres”, de las que han sido partícipes figuras importantísimas de nuestra historia. Se dice que los miembros de estas dos hermandades se reúnen cada cierto tiempo a definir quién será el próximo presidente, o qué presidentes o nobles de otros países se mantendrán en el poder. Todo son especulaciones.

 

Lo que sí se sabe de estas hermandades es que existe una lista oficial de miembros, pero también una lista secreta, conocida como “El listado de la tumba”. Se rumora que los miembros de esta lista se reúnen cada seis meses, en una cena que dura 16 horas y para la que se restringe parte de la circulación de Connecticut. ¿Qué se discutirá en estas reuniones? Es muy difícil saberlo.

 

Otras órdenes secretas de carácter esotérico fueron las creadas por los grandes esoteristas del siglo XIX y principios del XX, y fueron sectas en las que unos se copiaban de los otros en sus contenidos y en sus dogmas. Sectas que tenían una parte teórica o dogmática, y otra, de “supuesta” práctica espiritual ritualista, que, aunque tomaron grandes secretos del Lejano Oriente y de Egipto, nunca prosperaron significativamente. Estas sectas se fundaron con un eje central formado por la Masonería-Éliphas Lévi y la Sociedad Teosófica de Helena Blavatsky.

 

Alrededor de este eje nacieron todas las sectas y sociedades secretas que se formaron en los siglos XIX y XX. Una de ellas fue la de los “Caballeros Martinistas” o “Logia Martinista”, fundada por el médico francés Gérard Anaclet Vincent Encausse, conocido mundialmente como Papus, y que es, sin duda, uno de los grandes del ocultismo de los últimos 200 años.

 


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