El significado espiritual de los colores
El significado espiritual de los colores

Antes que nada, debemos despojarnos de cualquier noción o concepto que se pueda tener frente al significado espiritual de los colores. Muchas personas tienden a tomar posturas extremas frente a las creencias. Hay muchas que ni siquiera se visten de negro por considerarlo inferior, cuando en realidad es un color de altísimo significado espiritual.

El significado de los colores varía según el contexto. Hay un significado específico para los colores de los rayos, de las auras, de la luz, y otros a escala general. Dado que hay tantos contextos, por lo mismo suelen haber grandes confusiones, pero todo se aclara con tiempo y paciencia. Puede haber una persona de raza blanca que pertenezca al rayo negro y que tenga el aura amarilla, y como este hay muchos ejemplos más.

El color negro está asociado al espacio sideral, es la forma primordial de Dios cuando aún no está hecho materia; es el poder supremo y la voluntad. En la cultura celta, y en la India antigua, las imágenes de Dios son de color negro, que representa el color sagrado de la más alta espiritualidad.

El blanco es el color sagrado del origen, que representa la llegada del hombre desde las estrellas y es el color emblemático de los lugares cercanos a los polos. Simboliza el arte, la música, la pureza y la delicadeza.

El violeta, o morado, es un color bellísimo que representa la sabiduría, la transmutación y la memoria esencial. En los mundos internos es el color del silencio y la sagrada enseñanza de la devoción.

El azul representa el orden, la estabilidad, la inteligencia y la vida, por eso, es el símbolo del agua. Es un color que simboliza la investigación, la estadística y el control.

El verde es el color de la misericordia, de la generosidad y de la bondad de la Divina Madre. Es el color de la naturaleza y del equilibrio del Sol en las células vegetales.

El amarillo es el color de la autoridad, del rigor y la disciplina. Es un color que está asociado con la meditación y las costumbres del Lejano Oriente, como las artes marciales y la medicina tradicional china. Estas son ciencias que, como tantas otras disciplinas, perduran en el tiempo, pues este las puede borrar, porque están hechas con el amarillo de la memoria y de la disciplina. El amarillo es el color de la custodia y de la conservación de la sagrada instrucción.

El rojo simboliza la abundancia material, el amor y el éxito. Es el color de los procesos que finalizan y que se eliminan, por esto, las escrituras decían que «antes del aguador los peces se tornarán rojos”; significaba la finalización de la era de Piscis.

El dorado es el color de la creación, de las ideas de origen, de lo rápido y lo efectivo; es el color de la realeza, de la energía encausada, fina y sofisticada. El dorado representa a los jerarcas en las dimensiones superiores y el futuro de lo que se realizará con eficacia.

El plateado es el color de la emergencia, de la inteligencia que tiene la chispa de arreglar situaciones en un momento crítico. Es es el color del honor, de la verdad, del camino difícil; es el color de la lealtad, de la fidelidad, y el color de lo que permanece.


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