Construcciones místicas
Construcciones místicas

Existen construcciones místicas en todo el orbe, con características y detalles que las hacen únicas y mágicas. Examinemos algunas.

Vamos primero rumbo a Camboya a la ciudad-templo de Angkor Vat. Esta es una construcción espléndida, de más de 200 kilómetros cuadrados. Fue habitada por hinduistas y posteriormente por budistas, alcanzando en su momento un número de más de treinta mil habitantes. Aunque no se ha podido definir con certeza, se cree que Ankor Vat fue construida en el siglo IX después de Cristo. Esto se ha puesto en duda numerosas veces, ya que los planos y la arquitectura presentan características de una cultura hindú antiquísima.

Esta ciudad-templo se destaca por su arquitectura y estructura. Minuciosos estudios y análisis han concluido que representa de manera sorprendentemente exacta el mapa o plano galáctico de la Vía Láctea. Así mismo, sus innumerables decoraciones y tallas son supremamente simbólicas y cuentan historias de inteligencias de otros mundos, guerras del espacio, diseños genéticos, ángeles de distintas razas, vimanas y mucho más. Angkor Vat es uno de los templos más extraordinarios y misteriosos, que incluso hoy presenta elementos e historias inexplicables, o que no logramos entender aún.

Otro de los lugares mágicos y espléndidos es la capital del Tíbet, Lhasa, hoy perteneciente a la República de China. Ha sido desde tiempos inmemoriales el hogar de los lamas, monjes budistas tibetanos. Lhasa significa “La ciudad de los grandes” y se la ha considerado maravillosa por todos sus detalles de arquitectura y el evidente aire sagrado que se respira.

En ella se encuentra la antigua residencia del Dalai Lama: el Potala, una construcción enorme y bellísima, un monasterio que definitivamente no puede compararse con ningún otro. Cerca de allí se encuentra el también espectacular templo de Yokjang, dedicado al joven Buda. Indudablemente, una ciudad sagrada y bella.

Nuestro siguiente destino atraviesa todo el océano Atlántico y lo encontramos en Perú: la sorprendente ciudad de Machu Picchu. Un lugar maravilloso, a más de 2.500 metros sobre el nivel del mar, con una de las construcciones más extraordinarias y misteriosas; todo un tesoro para nuestra humanidad.

De Machu Picchu, que significa “Ciudad vieja”, se han generado todo tipo de teorías frente a su razón de ser y época de construcción. Científicos estiman que fue construida hace apenas 500 años, pero esto no coincide con otros métodos de datación más exactos. Muchos creen que fue la residencia vacacional de los incas, pero otros indicios presentan que es mucho más vieja a esa cultura, y que solo fue habitada por ellos posteriormente.

Lo más misterioso de la ciudad es la existencia de piedras, como la de Intihuana, o la Piedra del Cóndor, elementos que parecieran encajar con “algo”, como si fueran parte del engranaje de un reloj. Realmente, de Machu Picchu nada se sabe, sigue siendo un gran enigma para nuestra humanidad.

Dirigiéndonos hacia el norte, encontramos en México la sorprendente ciudad de Chichén Itzá, que significa “La entrada al pequeño lago de los Sabios del Agua”. Con seguridad, su datación también está errada, ya que, a pesar que se cree que fue construida hace más de 1.500 años, existen elementos de la arquitectura que desmienten la teoría y que afirman que es mucho más antigua.

El conjunto arquitectónico es impresionante, es enorme y tan variado, que lo más posible es que hubiese sido construida en distintos periodos. Son edificaciones místicas que hablan de evolución de “esta humanidad” y de la pasada “humanidad de la Atlante”.

Todas las construcciones de la ciudad nos hablan de iniciación, energía, meditación, control mental, que son muy diferentes a los conceptos de violencia que se han querido adjudicar a los mayas, que realmente fueron una civilización profundamente espiritual. Todas sus construcciones son importantes, pero las más majestuosa y mística es Chichén Itzá.


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