Yuruparí
En la leyenda de Yuruparí nos encontramos con varias realidades relacionadas con la vida mística de la selva.
Y también con los cambios sociales a través de los siglos, en los que, en unas ocasiones dominaban las mujeres, es decir que era matriarcal y en otras ocasiones dominaban los hombres, es decir la Sociedad era patriarcal, se dan estos dos casos. Y esta es una de las grandes dificultades de leer el saber indígena y es que las palabras los nombres y las frases tienen distintos significados, los árboles, en general las plantas y los animales, significan cosas diferentes según el contexto, por ejemplo, el jaguar que representa el puente entre el mundo material y las otras dimensiones, es positivo cuando se abre la puerta el desdoblamiento y cuando se refiere a la conexión del alma con los cuerpos físicos y con la selva y puede convertirse en una figura no tan positiva, cuando se trata de la influencia de la mente no educada hacia la voluntad humana, de esta forma los símbolos cambian según la situación. Por ejemplo la madre de Yuruparí en algunas ocasiones se menciona como parte protagónica del mito y en otras se habla de ella, de seuci para el momento en el que las leyendas y las historias se refieren al grupo de estrellas que conocemos como las pléyades o de cierto misterio que existe en la selva y que no se conoce mucho y es una mención recurrente de la constelación de escorpión y exactamente la mención de seuci se hace para la estrella gigante roja que hoy en día nosotros conocemos como Antares. Hasta el momento no es posible saber, cómo es que los indígenas podían tener el conocimiento tan detallado de una estrella de la que sólo se conocen características solo en tiempos modernos, como por ejemplo que antares sea 10.000 veces más grande que el sol, pues este conocimiento en la selva se tiene desde hace mucho tiempo, no se sabe cuánto, ¿miles de años?, cómo saberlo.
Al principio los expertos pensaban que esta mención de las pléyades se refería a los tiempos de la maduración de los frutos y a las subiendas de pescado, por la aparición de estos grupos de estrellas al principio del año, esto con seguridad es una interpretación superficial, porque son muchos los detalles que mencionan alrededor del tema astronómico, como representan las nueve estrellas con los frutos de Palma, como hablan de antares de escorpión, la estrella roja de sus antepasados con esa exactitud cuando la comparan con nuestro sol, no es por una cuestión meramente agrícola. Con seguridad se trata de un conocimiento que de alguna forma aprendieron, desde una fuente misteriosa que aún no conocemos.
En la selva, el árbol hueco de Yuruparí tiene mucha relación con las flautas, con la música y con las anacondas y todas esas referencias y esos elementos del mito, son elementos del agua y de la madre tierra, la anaconda, el árbol, la corteza hueca, la flauta, el agua, la música, son elementos femeninos de la alquimia de la selva, y a esto se refieren ellos cuando mencionan a la madre de los peces o a la madre de las aguas, esa es la misma anaconda o es el mismo tronco hueco o que cuido a Yuruparí, exactamente igual a la idea de las selvas de india cuando se refiere a la madre kundalini de la naturaleza, a la madre mística que se presenta como una serpiente tanto en la naturaleza como en el centro del cuerpo.
En la historia de Yuruparí nos encontramos con algo que también aparece en otras culturas y es con el misterio de la virginidad de seuci, como era Eva al comienzo o como la virtud mística de la virgen en el cristianismo, Ella procede de las estrellas, viene de payé y payé viene de las estrellas, viene del cielo de tal forma que seuci es el misterio mismo de la pureza y sólo ella podría traer al hijo del sol, como en el caso de los libros judíos, solo iba podría traer la descendencia humana, o en el caso cristiano sólo María podría traer al hijo del padre. Esta es una coincidencia muy grande de las grandes religiones con los mitos indígenas.
Y en el caso de Yuruparí solamente cambia el lenguaje, porque al igual que los otros casos de las grandes civilizaciones, Yuruparí es un dios solar, una leyenda de hombre sol, conciertos características como las de Jesús, Buda, Mahoma, Viracocha, Quetzalcoatl y tantos otros seres que comparten las mismas características solares. Y las mismas similitudes pueden encontrarse en el padre payé de seuci, que es el mismo fusiñamúi de los muinanes, con Zeus, Jehová, Alá, o el Padre Eterno, tanto el padre como hijo tienen las mismas correspondencias en otras culturas en otras civilizaciones o en otros sistemas de memoria sagrada.
El caso del fruto prohibido es impresionante, tanto en su parecido con el Génesis, como en muchos aspectos similares que se encuentran en otros libros sagrados, esto claramente se refiere a un asunto meramente sexual, la explicación del mito, en esta parte es mucho más explícita que los otros libros sagrados que mencionamos, tiene más detalles que nos sugieren aspectos tan trascendentales, como la división de los sexos, como la dualidad, como la concepción de otros seres, como la preparación y la multiplicación de la gente para la encarnación de las almas y aspectos tan delicados como la virginidad y como la castidad en el momento de recorrer determinados caminos.