La sangre
¿Qué es la sangre?
Es el fluido vital que nos permite vivir, son muchas sus funciones, la más importante: llevar oxígeno a todos los rincones del cuerpo, pero para lograr esta misión y todas las demás es importante que la sangre tenga ciertas características de estabilidad y composición. La sangre es un “Coctail” su composición es compleja, tiene grasas, sustancias acuosas, tiene geles, tensoactivos naturales que la mantienen homogénea, sólidos en solución y en suspensión que le confieren una viscosidad y un fluido especial, dentro de estas características, si por ejemplo tiene un nivel elevado de grasas, entonces decimos que padecemos de colesterol y triglicéridos elevados, si los sólidos superan los niveles normales, podemos pensar que tenemos problemas de azúcar en sangre y electrolitos elevados que pueden formar arterioesclerosis y esclerosis. Los sistemas para equilibrar y estabilizar la sangre, son de naturaleza química, sustancias que pueden sacarnos de un apuro, pero que a la larga son solo “aliviadores” pero nunca “curadores”.
Existe un elemento natural con miles de bondades, siendo la mayor, la de equilibrar la sangre, este prodigio es la Levadura de Cerveza, conocida desde Egipto antiguo y apreciada por su extraordinario contenido proteínico, vitamínico y mineral, aunque no se había comprobado su efecto sobre la sangre.
Recientemente, las universidades de Estados Unidos y Europa han corroborado su efecto real sobre la sangre y han establecido qué ocurre, gracias a que contiene cantidades biodisponibles de minerales no presentes en otros alimentos, han comprobado que la Levadura de Cerveza es nutriente y depurativa de la sangre al mismo tiempo, además:
- Es alimento para niños, ancianos y convalecientes
- Combate la hipoglicemia
- Es excelente para la piel
- Recupera el intestino después de consumir antibióticos
- Depura y tonifica el hígado
- Es reconstituyente, “da ánimos”
- Es adelgazante.
¿QUÉ ES FÍSICAMENTE LA SANGRE?
Es un tejido líquido, compuesto por células absolutamente sofisticadas, la sangre es una de las maravillas de la ingeniería natural humana, tiene una parte líquida y una semi-sólida; la líquida es el plasma y lo sólido es el grupo de glóbulos y plaquetas, cada una de esas células tiene toda nuestra información genética, en cada núcleo y también las estructuras cerca de la membrana que aún no se ha descubierto, las células de la sangre y el plasma tienen íntima relación con el aura nuestra, con nuestro cuerpo astral y con la memoria absoluta de cada persona, en esos códigos millonarios e indescriptibles, existen varios niveles dimensionales que nos conectan con nuestra misión, con nuestra memoria remota de los planos de evolución interna y con las pasadas recurrencias, es parte de nuestro manual, es la medida de “en dónde vamos” de nuestra evolución, la sangre en ese sentido, no es un fluido simple, es algo complejo que no llegamos a comprender, la sangre por esa razón forma lazos de hermandad, lazos que unen las memorias y los caminos kármicos, que hace muchos años estaban algo separados y diferenciados, ahora, en los tiempos modernos, en el mundo convulsionado de hoy, el karma de todos nosotros está unido por diversas razones y por el plan de evolución, compartimos un mismo camino y una misma misión, tenía que ocurrir así, nuestra aura y nuestra memoria, caminan en la dirección vertiginosa del modernismo de la superpoblación, de la gran encarnación de las almas que han llegado al gimnasio psicológico del planeta tierra a una preparación intensiva, cuando dos sangres se unen, se unen sus memorias, se unen dos libros de luz, esto no hace que uno pague el karma del otro, esto hace que se formen lazos difíciles de romper, hermandades inconscientes, esto hace que se formen intersecciones en el camino de las vidas, no hay porqué angustiarse, no podemos atormentarnos por las transfusiones, simplemente debemos ser conscientes de lo que ocurre y por qué ocurre.