La muerte del error
La verdad, el error no muere, se transforma.
El error es una energía y como tal no desaparece, simplemente cambia de sentido. El principio de la conservación de la energía que es una ley física, también se cumple para los defectos “la energía no se crea ni se destruye, simplemente se transforma”. Así es que cuando hablamos de la muerte del ego o del exterminio o erradicación de los defectos, estamos hablando en sentido figurado, en verdad se habla de transformación.
Las grandes corrientes espirituales, nos hablan generalmente de cómo manejar las energías, de cómo se deben utilizar, cual es el cauce, nos hablan de la meditación y la energía y de cómo debemos ayudar a los demás, eso está muy bien, es algo que debemos hacer, es parte de nuestra misión. Lo curioso es que todos condenan el defecto, saben que es negativo, pero guardan silencio en cuanto se habla de la transformación. Todos hablan de las fuerzas, los elementos y los poderes, pero no mencionan el trabajo con los defectos, es una falta imperdonable, dado que no es posible avanzar en el camino espiritual con la mente llena de defectos, defectos que conocemos y que condenamos, pero que dejamos intactos, estamos acostumbrados a cambiar el tema, cada vez que hablamos de errores mentales. Es frecuente también oír disparates acerca del tema; absurdos que se convierten en instituciones con el pasar de los años. Por ejemplo, más que todo los que vivimos en el mundo de la meditación oímos decir “fulano de tal ya destruyó el defecto de la gula” o “fulano ya está en las últimas del exterminio de sus defectos” y ni qué hablar del famoso cuento de Abraham Lincon, sus miles y miles de pequeños biógrafos comentan que “mató uno a uno sus defectos, analizándolos en orden y en cuestión de 11 meses no tenía defectos, asunto que lo convirtió en “perfecto” es un disparate. El señor Lincon fue un ser muy especial, eso es cierto, tenía grandes conocimientos ocultos, pero el rumor que siempre ha corrido sobre sus errores eliminados, es un mito y lo es más la supuesta rapidez de su transformación. Eliminar un defecto es un procedimiento muy serio en el que no se corre ni se improvisa y en el que se debe analizar todo con objetividad, la mente tiene varios niveles y en todos ellos cada defecto necesita transformarse.
En primer lugar debemos realizar un trabajo de ubicación ¿dónde está el defecto?, el defecto está en la mente, allí nosotros lo creamos, lo inflamos, lo consentimos, lo alimentamos y lo REPRODUCIMOS, es decir, le generamos “hijitos”, nosotros somos los padres de los errores y somos su fuente de alimentación. Los defectos no solamente se manifiestan en el mundo material, en astral adoptan formas horribles desfiguradas y monstruosas, en el mundo astral aparecen como deformaciones nuestras, nosotros mismos desfigurados por las deformaciones del ego. Un encuentro de nosotros con el propio ego es aterrador en la dimensión del tiempo, allí podemos verlo como un fantasma que nos ataca, es una entidad negativa que tiende a destruir su propio origen, (esto es en la cuarta dimensión).
En el mundo de la mente, más allá del astral, el ego tiene personalidad, habla y actúa, cuando nos desdoblamos 2 veces podremos saber cuál es nuestro verdadero estado de transformación y el de cualquier persona, allí veremos el “estado de sus monstruos” ¿están agonizando? o ¿están creciendo con la levadura de la inconsciencia?, en la dimensión mental sí nos damos cuenta de la realidad. Después de saber que nuestros defectos son mentales y que se manifiestan, en el mundo material, en el astral y en el mundo mental, debemos clasificarlos.
- ¿Cómo se hace esto?
Los defectos se agrupan en tres corrientes negativas principales originadas por la propia fuerza que los causa, estas corrientes son: LA INACTIVIDAD, EL MIEDO Y EL DESEO, o la sensualidad.
¿Cuáles son los defectos derivados de la inactividad?, todos los relacionados con la pereza y con la ignorancia y la inconsciencia VOLUNTARIA, es decir con lo que no QUEREMOS saber o con lo que queremos ignorar por comodidad y todos sabemos que ignorar ciertas cosas es más cómodo y produce menos sufrimiento. La mente sabe esto, y muy a menudo crea sus propias cortinas de humo para no dejarnos ver la realidad. También está en esta división la tristeza. ¿Cuáles son los defectos derivados del MIEDO?, si vemos la lista de los “pecados capitales o defectos capitales”, nos damos cuenta que es bien reducida, sin embargo es una buena guía y la verdad sintetiza la mayoría de nuestras fuerzas negativas mentales. De esta lista los derivados del miedo son la IRA, la CODICIA, la SOBERBIA y los TRAUMAS, tanto de la niñez de esta encarnación, como los traumas pasados (de vidas anteriores), la envidia también nace del miedo, también está en este grupo los celos, la timidez y la inseguridad, ¿cuáles pertenecen al grupo del DESEO o la sensualidad?.
Los defectos sensuales son los que tienen relación con los sentidos y con la propia complacencia, son obviamente la gula, la lujuria y la avaricia, son errores que buscan llenar las expectativas de los sentidos, aquí encontramos las extravagancias y las exageraciones y acumulaciones.
También es importante conocer que los defectos actúan en 2 categorías.
- Los que me hacen daño.
- Los que le hacen daño a los demás.
Y si nos preguntamos ¿cómo clasificarlos dependiendo de estas categorías?, la respuesta es obvia, todos nos hacen daño a nosotros mismos y a los demás.
Entonces nuestra primera obligación con los defectos es impedirles que se manifiesten y perjudiquen a los demás durante el proceso de transformación, esto lo debemos hacer por consideración y amor con los demás, simplemente los restringimos a su actuación sobre nosotros, obligándolos a no actuar, a no manifestarse desde el punto de vista social.
Por ejemplo, veamos para esta explicación la ira, supongamos que estamos trabajando con este defecto, pero esto no quiere decir que automáticamente la ira se deje de manifestar, está intacta ¿entonces cuál es nuestro primer deber?, no dejar que se manifieste, mientras la transformamos, en la ira se presentan dos posibilidades: La intolerancia y la venganza, son dos monstruos que nos pertenecen y a los que debemos contener en primera instancia, esto se logra fácilmente deteniéndose, frenando toda actividad, guardar silencio, observarse a sí mismos, como si el tiempo se frenara, como si hiciéramos una pausa. De la misma forma debemos actuar con los demás errores, EN PRIMER LUGAR, evitar que toquen o que perjudiquen a los que nos rodean. Para perfeccionar esto podemos forzarnos a hacer lo contrario, por ejemplo en el caso de la ira, seamos en ese momento conciliadores, minimicemos el incidente, hasta reducirlo completamente, hagamos esto, hasta que la energía de la ira se haya desvanecido.
Este primer paso no debe confundirse con la transformación del defecto, este es un procedimiento de inactivación externa del error, pero hasta aquí no hemos trabajado con él. Muchos solamente hacen esto y pregonan que han logrado purificar su mente, debemos estar alerta para no caer en el error.
Para comenzar a trabajar con nuestras propias energías negativas debemos tener obligatoriamente una “caja de herramientas” somos un obrero que se construye a sí mismo.
- Primera Herramienta: Es la verdad, es simplemente no decirnos mentiras a nosotros mismos, es reconocer lo que somos y lo que no somos, con frecuencia tenemos tanta vanidad que no vemos más allá de nuestra propia distracción, creando una cortina de humo, con cosas, imágenes, sonidos y ruido mental, para no darnos cuenta de nuestra situación, de nuestra carencia e inconsciencia, debemos reconocer que tenemos TODOS los defectos, algunos más grandes, otros no lo son tanto, algunos se manifiestan una vez al año, otros todos los días, por pequeño que sea debemos “inventariarlo”, saber que lo tenemos. Recordemos por ejemplo el análisis de un robo, algunos dicen “yo me robo un banco o algo grande, no me voy a ensuciar las manos con tal bobada”, cuidado el robo de un banco o de un pan es ROBO y como tal hay que catalogarlo, recordemos la primera herramienta es la verdad.
También la verdad está involucrada en las prioridades, principalmente en dar valor a la materia: Las casas, los autos, las posesiones, las pertenencias, los lujos son una bobada, tener la razón es una bobada, ser poderosos es una bobada, alcanzar reconocimiento es una bobada, figurar es una bobada, cuando el ego sea consciente de que todo lo material es una bobada, se acaba el sufrimiento y verdaderamente ha comenzado su transformación.
También la verdad está en el espacio del conocimiento, admitir la existencia de algo que es desconocido para nosotros es de sabios y es de inteligencia, en muchos casos, la gente por su deformación ocupacional o profesional de tipo mental niega el conocimiento: El químico piensa que más allá de las moléculas no existe nada, el médico cree que Dios es invento nuestro y que la clave de todo está en los neurotransmisores, el ingeniero está convencido que Dios es una palabra que define las leyes de la mecánica o de la termodinámica y así sucesivamente, todos se equivocan cuando no dan paso o no admiten otro conocimiento, están encerrados en su cajita, en su pequeño mundo elegante de importancia personal; son entrenados, pero su escasa sensibilidad no les permite manifestar la inteligencia, es necesario corregirse, la primera herramienta es la VERDAD.
- La Segunda Herramienta: Es la voluntad, que dicho en términos más claros es: “me dio la gana” o “le dio la gana”, es un motor, los proyectos, las dietas, la transformación, la corrección, el trabajo, el juicio, la conciencia, todo comienza con el motor de la voluntad, si antes no había comenzado era por falta de voluntad, es el motor y es el punto de partida.
- La tercera herramienta: Es la meditación, con los ojos cerrados y con los ojos abiertos, con los ojos abiertos meditamos en la observación del ego, cómo se manifiesta, cómo nos hiere, cómo perjudica a los demás, también con el poder de la observación podemos verlo en el ESPEJO de los demás, yo observo mis defectos mirando la manifestación del error en los demás. Con los ojos cerrados hacemos el balance y el análisis, con los ojos cerrados miramos de frente el monstruo para quitarle la fuerza, en ese momento analizamos dónde nace el error de dónde roba energía, cuando lo ubiquemos de verdad, cuando sea para nosotros algo real y casi tangible, veremos claramente los resultados porque estamos luchando contra algo real para nosotros, con una entidad que de verdad existe para nosotros.
- La cuarta herramienta: Es la transmutación de la energía, la hacemos en el secreto de nuestra meditación invocando la fuerza contraria, con los mismos elementos que usa el ego, si trabajamos por ejemplo con la ira, traemos a nuestra mente imágenes y sonidos de paciencia, tolerancia, perdón, equilibrio, con mucha fuerza, enviando energía a ese proceso. Debemos hacer lo mismo con todos los defectos, en este proceso transmutamos la energía con el poder mental. La gente está hoy obsesionada con las brujerías con las fuerzas negativas, debemos saber que no hay peor brujería que nuestros errores mentales.
- La quinta herramienta: Es la plegaria, a nuestro ser interior, debemos suplicar a Él todos los días que transforme y purifique nuestra mente, que destierre al defecto de aquellos niveles mentales que no podemos alcanzar, que haga descender su poder sobre la mente para que sean sustituidas las fuerzas negativas de nuestros errores por virtudes, por conciencia y desarrollo interior.